Adrenalina en el aire

¿Cuántas veces has imaginado estar frente a un globo aerostático y subirte en él? ¿Cuántas veces has dicho que una de las cosas que te gustaría hacer en esta vida es viajar en un globo? o ¿Cuántas imágenes de vuelos en globos aerostáticos has visto y te has preguntado qué se sentirá estar allá arriba? Si eres una de esas personas ya no tienes que imaginarlo ni esperar a que te lo cuente porque en El Salvador viajar en una aeronave de este tipo es una realidad que ya puedes experimentar.

Y es que desde hace unos meses la empresa Globalife ofrece el servicio de vuelos cautivos (el globo se desplaza en un diámetro corto porque está fijo en tierra mediante cuerdas y anclas) en diferentes espacios abiertos, como parques, fincas y playa.

El arquitecto Alex Molina, uno de los promotores de esta divertida aventura y además encargado de pilotar el globo, relata que todo comenzó en 2017 cuando pretendían expandir los servicios de la empresa turística Tour 503, reconocida por promover actividades y deportes extremos.

Para ese entonces, la tour operadora organizaba viajes a Guatemala con el propósito de llevar turistas a disfrutar de vuelos cautivos en lugares famosos como el Lago de Atitlán. “Iban grupos de hasta 50 personas y nos decían ¿Y aquí, cuándo?  Fue así que junto a varios amigos-socios comenzamos a ver qué se necesitaba para traerlo (globo aerostático) y se tuvo que crear una nueva empresa porque así lo requería la ley, es así como nace Globalife”, detalla.

En enero de este año comenzaron con las pruebas en la Finca San Luis de Santa Tecla, La Libertad, un mes después recibieron la matrícula de parte de la Autoridad de Aviación Civil (AAC) de El Salvador y en marzo el permiso de operaciones. En esa fecha, Molina ya estaba listo pues había recibido un curso intensivo como piloto.

Con autorización en mano empezaron a promover los viajes en el país. Uno de los primeros escenarios fue la Finca San Luis, en Santa Tecla, La Libertad, seguido del Lago Suchitlán, en el pintoresco municipio de Suchitoto, Cuscatlán.

La innovadora propuesta turística atrajo rápidamente a muchas personas, tanto salvadoreñas como extranjeras, quienes no dudaron en disfrutar del paseo y los impresionantes parajes que se aprecian desde lo alto.

“Es una experiencia súper bonita y única que me permitió hacer fotos espectaculares del paisaje sobre el Lago Suchitlán. Recomiendo a todos que vivan la experiencia de flotar a través del aire”, afirma Lissette Lemus, quien participó en uno de los vuelos.

Conocimientos y diversión

Los paseos se realizan los fines de semana por la mañana, de preferencia a primeras horas del día para aprovechar las condiciones del clima.

Antes de subir a la aeronave, los tripulantes reciben una charla donde se les explica qué se hará, qué es un globo aerostático, cómo está compuesto, cómo funciona y las medidas de seguridad que se siguen tanto en tierra como en el aire para que el vuelo sea placentero para todos. Luego inicia el proceso de inflado en frío, donde las personas entran al globo y se hacen fotos para luego salir, subir en la cesta y ascender, explica Molina.

A medida éste se eleva a una altura de 20 metros los niveles de nerviosismo y adrenalina también suben, aseguran algunos pasajeros.

“Es genial estar arriba, disfrutar la aventura y la adrenalina”, comenta María Díaz, otra salvadoreña que se atrevió a vivir esta experiencia.

El vuelo cautivo dura entre 10 y 20 minutos, tiempo en el cual los pasajeros disfrutan una vista panorámica de 360 grados, pueden tomar fotografías y también grabar videos. En la actualidad, además del Lago Suchitlán, la empresa realiza vuelos en el Parque Bicentenario, la Finca San Luis y el Puerto de La Libertad (La Libertad); asimismo está gestionando expandirse a otros espacios.

Además de los vuelos cautivos de fin de semana, cuyo costo es de 25 dólares por adulto y 15 por niño, Globalife presta un servicio para ocasiones especiales como cumpleaños, pedidas de novia, compromisos y sesiones fotográficas para bodas, entre otras.

Molina explica que en el país todos los viajes en globo aerostático son cautivos porque la topografía no ayuda a que se realicen vuelos libres o de recorrido largo, pero si el cliente lo pide se puede organizar uno para una ocasión especial, aunque esto conlleva tiempo, una gran logística, diferentes trámites (permisos) y, por ende, el costo se multiplica considerablemente.

Si quiere sumar esta vivencia inolvidable a su vida y sentir la adrenalina que provoca estar flotando en el aire, no espere más y busque los horarios de los próximos vuelos cautivos en la página de facebook de la empresa, Globos Aerostáticos de El Salvador (Globalife S.A. de C.V.)

 

 

TOMA NOTA (recuadro)

  • En Globalife no hay límite de edad para subirse al globo, pues la persona más joven que ha ido abordo tenía apenas mes y medio de edad y la mayor 85 años.
  • El globo mide 28 metros de altura, 26 metros de díametro y tiene una capacidad de 200 mil pies cúbicos. Funciona con propulsión de gas propano, el cual calienta aire para que el globo se eleve, mientras que el aire fresco sirve para que este se expanda en su mayor capacidad. En cada ascenso es recargado.
  • El precio de un globo aerostático depende de factores como los materiales con los cuales ha sido elaborado, el traslado y el tamaño, entre otros. En unos casos el costo sobrepasa los 200 mil dólares.
  • Más información sobre paquetes y fechas disponibles las encuentras en la página de facebook Globos Aerostáticos de El Salvador (Globalife S.A. de C.V.) también puede escribirles a globalife@gmail.com o preguntar al 7747-6485.

 

CIFRA

El 65 % de las personas considera el subirse a un globo aerostático como un deporte extremo, indicó el piloto Alex Molina.

 

HISTORIA DEL GLOBO AEROSTÁTICO

 

Surcando el cielo

A lo largo de la historia, el hombre ha creado una gran cantidad de inventos con el propósito de volar y surcar el firmamento. Uno de ellos es el globo aerostático, el cual utiliza aire como fluido para elevarse y desplazarse de un lugar a otro.

Algunos afirman que el primero en hacer una ascensión aérea de este tipo fue el sacerdote brasileño Bartolome de Gusmao, quien en 1709 hizo una demostración no tripulada ante la corte del Rey Juan V de Portugal.

Con el paso del tiempo muchos fueron los que trataron de imitarlo y lograr el cometido de volar en globo. Fue así que en septiembre de 1782, los hermanos Joseph y Jacques Montgolfier retomaron la idea y lanzaron su primer modelo en Francia.

El 4 de junio de 1783 realizaron una demostración pública con un globo aerostático de 10 diez metros de diámetro, el cual estaba hecho de tela y papel y fue elevado en un mercado de Annonay, al sur de Lyon, Francia.

Para alimentarlo de aire caliente encendieron una hoguera con paja y lana húmeda. Ocho hombres lo sujetaban y cuando soltaron las amarras éste ascendió vigorosamente entre los aplausos de los espectadores hasta perderse de vista. El aerostato, sin tripulación, recorrió dos kilómetros y bajo al enfriarse el aire en su interior.

Un par de meses después el globo volvió a volar ante la presencia de Luis XVI, María Antonieta y la corte francesa que junto a miles de personas presenciaron el momento. Un gallo, una oveja y un pato fueron sus tripulantes.

Al mes siguiente, octubre de 1783, se realizó el primer vuelo tripulado por humanos, el valiente fue Jean-François Pilâtre de Rozier.

¿Cómo surgió su idea de crear un aparato de esta índole?

La idea del globo aerostático comenzó a retumbar en la cabeza de los hermanos Montgolfier mientras estaban sentados frente a una fogata y se percataron que el humo se elevaba con mucha fluidez y facilidad.

Por lo que después de varios experimentos comprendieron que el aire caliente es más liviano que el frío y decidieron crear una máquina que permitiera volar con este principio.

Poco a poco otros fueron perfeccionando técnicas, tanto así que para el 22 de octubre de 1797 un hombre llamado André Jacques Garnerin saltó con un paracaídas desde un globo que volaba a gran altura sobre la ciudad de París, Francia.

La pasión por experimentar los vuelos en esta aeronave se fue extendiendo por toda Europa y el resto del mundo. Tanto así que más de dos siglos después, el 21 de marzo de 1999, el suizo Bertrand Piccard y el británico Brian Jones culminaron la vuelta al mundo en globo aerostático sin realizar escalas. En total, recorrieron 46.759 kilómetros a bordo del Breitling Orbiter III, para ello se demoraron 19 días, 21 horas y 55 minutos.

En la actualidad, además de ser un medio de transporte es una fuerte de diversión para muchos. Es por ello que se realizan competencias de globos aerostáticos en distintas partes del mundo, entre los mejores para disfrutar de un vuelo de este tipo están: Capadocia (Turquía), Bagan (Myanmar), Angkor Wat (Camboya), Masai Mara (Kenya) y Colorado Spring (Estados Unidos).

Todos estos sitios cuentan con grandes y hermosos parajes que permiten hacer de los vuelos libres o cautivos una experiencia incomparable.

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